MI MENTOR DECÍA, "VAMOS A HACERLO", EN VEZ DE "HÁZLO.". QUÉ PODEROSO ES CUANDO ALGUIEN DICE, "¡VAMOS!". JIM ROHN

sábado, 28 de abril de 2012

EL LIDERAZGO EDUCATIVO Y SU PAPEL EN LA MEJORA: UNA REVISIÓN ACTUAL DE SUS POSIBILIDADES Y LIMITACIONES



Aurora Acosta; auroracosta1@gmail.com
Carmen Rojas; cauroca2010@hotmail.com
Dalia Gonzalez;daliaynes@gmail.com
José Ramírez; jrdomo@hotmail.com
Yimi Rondón; jimirondon@hotmail.com

La Investigación que se planteo Antonio  Bolívar, trasciende de lo simple que puede verse desde una primera dimensión lo que implica el Liderazgo, va hacia la complejidad del objeto como tal, sus incidencias en los diferentes ámbitos de acción dentro de un contexto educativo, desde lo administrativo, pedagógico, socio-comunitario y gubernamental; sin embargo el  papel o las acciones de los docentes en los países (Chile-España) que el mismo toma como referente en su estudio lejos esta de coincidir con lo requerido dentro de estas realidades y necesidades,  se puede inferir son similares a los demás países aunque con una intención distinta, por aquello de que cada educación debe adecuarse a los requerimientos de su entorno. La Burocracia y el carácter técnico administrativo de los sistemas educativos (marco jurídico),  han venido generando como consecuencia la deshumanización y la desvinculación del directivo, gestor, responsable de las instituciones educativas con la verdadera intención de las mismas, como lo es lograr una educación de calidad e integral que cubra las expectativas y demandas de la población infantil y adolescente que se encuentra dentro de esta.
Constituye entonces el liderazgo pedagógico de los directivos un factor crítico de primer orden en la mejora de la educación, en el siglo XXI el objetivo es crear  escuelas que aseguren, a todos los estudiantes en todos los lugares, el éxito educativo; es decir, una buena educación (Darling-Hammond, 2001). Los centros educativos deben garantizar a todos los alumnos los aprendizajes imprescindibles y la dirección de la escuela está para hacerlo posible, centrando sus esfuerzos en dicha meta; por lo tanto podemos decir que el compromiso de la educación y de cada uno de sus autores y actores se apuntala hacia la calidad educativa y la humanización  e integración de lo pedagógico, fortalecimiento del valor de la corresponsabilidad en todos y todas dejando claro que educar de modo significativo y trascendental es el objetivo a conseguir, pero resaltando el papel de aquellos que dirigen en este nuevo orden se centra la gran responsabilidad ya que son los dinamizadores del sistema construyendo la capacidad interna de formación y desarrollo profesional.
 Es importante destacar que para algunos investigadores o estudiosos del área de Liderazgo educativo  tales como (Pont, Nusche y Moorman, 2008) sitúan a éste como el segundo factor interno a la escuela que más relevancia tiene en los logros de aprendizaje, tras la acción docente de su profesorado, por lo cual se quiere transcender de una dirección burocrática concentrada en la administración del establecimiento, a un liderazgo educativo centrado en los aprendizajes (Day, Sammons y Hopkins 2009; Macbeath y Nempster, 2009) (learning-centered leadership); todo esto impacta  en los aprendizajes ya existen estudios que lo certifican a continuación se señala uno del mundo anglosajon (Waters Marzano y McNulty, 2003; Leithwood y Jantzi, 2008; Leithwood, Louis, Anderson y Wahlstrom., 2004; Robinson, 2007). Estos investigadores concluyen que, dentro de todos los factores internos de la escuela, después de la labor del profesorado en el aula, el liderazgo es el segundo factor que contribuye a lo que aprenden los alumnos en la escuela, explicando alrededor de un 25% de todos los efectos escolares. Los líderes generalmente contribuyen al aprendizaje de los alumnos indirectamente, a través de su influencia sobre otras personas o características de su organización

En relación a la regulación legal-jurídica en lo que respecta al sector educativo se puede asegurar que Chile ni España han dado un sitial significativo a los directivos, se les considera solo personal administrativo sin ningún tipo de incidencias en el aprendizaje de los estudiantes, dada esta situación se mecanizan las acciones del Equipo Directivo y se orienta a dar respuestas a oficinas de tipo  que solicitan información técnica elemental, dejando a un lado la esencia de las Instituciones Educativas como lo es enseñar para la vida.
En cuanto a Venezuela y su posibles coincidencias con las situaciones acá descritas, en la práctica el personal docente que asume responsabilidades de dirigir las instituciones educativas se desligan de cualquier actividad pedagógica, esto se da producto del sistema técnico-administrativo que envuelve esta función en el sistema educativo, desde los actores del sistema no ven al Directivo en un alto porcentaje unido a la función de liderazgo, su función se reduce al cumplimiento actividades burocráticas, y a su vez el nivel jerárquico superior lo evalúa en función al cumplimiento de entrega de recaudo dentro de un lapso de tiempo previamente establecido, el rendimiento académico recae directamente sobre los docentes de aulas los cuales a su se evalúan según las habilidades y destrezas que hayan podido lograr desarrollar y fortalecer en el grupo que tienen a cargo, sin embargo el marco legal del ejercicio de la profesión docente sugiere la integración de las actividades administrativas pedagógicas, al igual que la fundamentación epistémica del diseño curricular, por consecuencia requiere la Educación venezolana el compromiso ético de los docentes  para hacer coincidir la educación plasmada desde lo filosófico, sociológico, psicológico y legal con la práctica docente; ya que los sistemas se activan a través de las acciones de los individuos y somos los responsables por tanto de la Calidad e Integralidad de la Educación.

Referencia

Bolívar, A. (2010). El liderazgo educativo y su papel en la mejora: una revisión actual de sus posibilidades y limitaciones.

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